Ya en su momento hizo lo propio con la que es ahora mismo la habitación de nuestra sobrina Nuria. Quedó realmente bien, y, por lo tanto, vamos a hacer lo propio para el ñajo.
La cuna en realidad se compra hecha, es decir, se compra la estructura en madera. A partir de ahí, un mundo y un largo trabajo para lograr un acabado perfecto.
Como primer paso hay que lijar toda la madera, y dejar el acabado fino, para proceder a aplicar la capa base de pintura. Una vez se hace, se vuelve a lijar todo, y ya se puede proceder a pintar.
Debido al horario de trabajo de Silvia, sólo puede dedicarle tiempo a última hora del día, y el fin de semana, por lo que va a agotada por las mañanas (ñajo, más vale que luego te guste y duermas a gusto. Si no, tú y yo hablaremos).
En próximas entregas seguiremos presentando la evolución de la cuna. Como primer adelanto, os ponemos algunas fotos.




Uff cuánto curro !!!!!
ResponderEliminarTienes toda la razón, bastante curro pero merece la pena. Ya os mostraremos el resultado final. De momento las manos aguantan las horas de lijado.
ResponderEliminarNo podría ganarme la vida pintando cunas, el precio de venta sería elevado, por la cantidad de horas invertidas.
Esto se hace por un hijo, por una sobrina, y poco más.