Ya hacía un tiempo que venía pensando en escribir esta entrada en el blog, pero cuando tenía un hueco no me acordaba, y si volvía a mi cabeza, no estaba cerca de un ordenador, ya que por lo general es de paseo con Sergio jr.
Además, de ser un artículo protesta, también es un aviso a navegantes, sobre todo para aquellos que están a punto de incorporar nuevos grumetes a su tripulación (pedazo de metáfora que me ha salido).
Cuidado con las señoras mayores, con las vecinas de vuestros padres, con los colgados que os encontréis por la calle y, en general, con todos aquellos que os rodean cuando paréis en los semáforos y miran al carro con avidez. Lo más probable es que terminen metiendo mano a vuestro hij@
Parece que mucha gente se siente atraida por los niños pequeños, especialmente si van en carro y tienen aspecto sano, como el nuestro. Y está en su naturaleza tocarlos, aunque no conozcan de nada a la persona que los lleva en el carro, aunque hayan tocado vete a saber qué hace un minuto, aunque te miren a la cara y la única respuesta que reciban sea indiferencia o incluso mala leche.
Por favor, dejen tranquilos a lo niños y a los padres. Si quieren acariciar algo, comprense un perro.
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