lunes, 2 de febrero de 2009

Algún día

Estar embarazados trae diversos problemas que no voy a enumerar.

Sin embargo, hay una gran ventaja que puede llegar a compensar a los inconvenientes.
Se trata de algo que, llegado el momento, resulta una estimulante venganza por las futuras noches en vela, las visitas al médico, los lloros por cólicos, el cambio de pañales malolientes, etc

En el caso de ocurrir, y ver la cara de aquellos que estaban esperando, puede llegar a ser suficiente compensación.

Yo todavía no he tenido oportunidad de saborear el éxito, pero confío en que pronto llegue el momento.

Y es que la mala suerte ha hecho que, hasta ahora, no haya podido... colarme en la caja para embarazadas del Carrefour.

Sí, porque desde que supimos que íbamos a ser padres, y tras una visita al hipermercado un par de semanas más tarde, decidí que por fin haría uso de un derecho que estaba al alcance de la mano.

Sin embargo, mi mala suerte es enorme. Llevo tres visitas desde entonces, y hasta ahora, nada.

Este sábado, por ejemplo, fuimos a comprar y cuál fue mi sorpresa cuando ¡en ninguna de las cajas para embarazadas había nadie!

Volveré a intentarlo, aunque sólo sea para comprar unos donuts, y más vale que entonces cada caja esté llena de gente, si no, no respondo.

4 comentarios:

  1. Aquí una que disfrutó de ese placer ...mmmm, hay que saborearlo y, sobre todo, no mirar a los ojos de la gente a la que estás pasando en la cola, pueden hacerte pupa, mucha pupita.

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  2. Precisamente eso es lo que quiere sentir Sergio, pero la sociedad es la culpable y no le deja. Me veo todos los fines de semana en el Carrefour o centros comerciales, esperando a que formen fila para pagar en estas cajas, y entonces será cuando me coja del brazo para ir corriendo a pagar, aunque sea un paquete de donuts!! y después volver a entrar,...
    Me necesita!!!

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  3. Pues como no te pongas firme la gente por propia voluntad no te deja pasar aunque te vean con una cara de cansada que llega al suelo y con una tripa que esta diciendo, voy a nacer en cualquier momento. Es más, si te ven, correran para llegar antes que tu a la fila. Es la triste realidad, hemos perdido la educación.

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  4. Mas les vale dejarnos pasar. Con lo que me está costando encontrar a alguien a quien echar de la cola, sólo me faltaba que se pusiera chulito.
    Ya me pondré las botas de fútbol cuando vaya al Carrefour, y si alguno acelera el paso, segada y a urgencias. A mi chico ya le taparé los ojos para que no vea estas cosas.

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