El ñajo lleva unos días moviéndose dentro de su madre.
Ha empezado ya esa maratón que todos los críos hacen durante las cuarenta semanas que permanecen escondidos.
¿Cuánta distancia llegan a recorrer de derecha a izquierda, de abajo arriba, en diagonal? Lo más curioso es que, cuanto más pequeños son, más metros recorren. Luego es como si un trailer de 3 ejes intentara pasar por el carril bici.
Los primeros días Silvia lo notó por la noche, con lo cual estaba claro que el ritmo lo tenía cambiado. No podía ser, había que poner manos a la obra. Aún a riesgo de que en alguna parte de su pequeña cabeza empiece a acumular resquemor hacia mí, lo agité unas cuantas veces durante los días siguientes.
¿Resultado? Que ahora Silvia duerme bien por las noches, o todo lo razonablemente bien que puede hacerlo una mujer que está de casi 20 semanas de embarazo.
Si se suben a la chepa ya... jodidos vamos.
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